Un grupo de Voluntarios de Accenture se lanzaron a enseñar a nuestros mayores las nuevas tecnologías. Se trataba de ancianos de residencias con dificultades para comunicarse con sus familiares. La tecnología les podía ayudar, pero debían aprender a manejarla…
Así nació “Adopta un abuelo”, un proyecto que nos emocionó de manera especial y nos motivó a crear una historia tan común como emotiva.
Cuando nos planteamos la campaña navideña de ese año, salió a la palestra esta iniciativa solidaria de los compañeros de Accenture que, desinteresadamente, acudían a las residencias a enseñar tecnología básica y útil a los ancianos.
Nos pareció tan potente que decidimos tomarlo como referente para construir la historia de una persona anónima que, sin pensárselo, acude en ayuda de un anciano que necesita comunicarse con su familia en Navidad. La videollamada es la solución.
Y, el final, esperanzador.
La campaña se colgó en youtube y se promocionó entre los empleados, clientes y proveedores, obteniendo más de 15.000 visualizaciones en sólo unos días.
La solidaridad nunca muere.